La vieja política se vestía de discursos solemnes; la “nueva” se viste de colores pastel, publicaciones estéticas en Instagram y videos emotivos de TikTok. Sin embargo, detrás del vistoso barniz digital, los resultados de la administración estatal siguen siendo exactamente los mismos: obras públicas fallidas, opacidad presupuestal y un lacerante desvío de prioridades.
La prueba más reciente de este esquema de simulación gubernamental es contundente. Una investigación fundamentada en datos oficiales de transparencia revela que el Gobierno de Nuevo León gastó 13 millones en lactarios que hoy en día lucen completamente vacíos, vandalizados o cerrados bajo llave. Lo que se vendió como una cruzada de vanguardia para la protección de la primera infancia terminó siendo, en realidad, un carísimo aparato de posicionamiento de imagen personal.
El desglose financiero del programa Alimentar con Amor que costó casi 13 millones
El programa estatal “Alimentar con Amor”, coordinado de manera externa por Mariana Rodríguez, esposa de Samuel García, fue presentado a mediados de 2023 con una imponente narrativa de inclusión. La meta teórica era impecable: colocar salas de lactancia seguras y equipadas para que las madres trabajadoras tuvieran un espacio donde amamantar o extraer su leche de manera higiénica.
Sin embargo, el desglose financiero del proyecto demuestra que el verdadero éxito de la iniciativa no se midió en el bienestar de las madres beneficiadas, sino en los contratos asignados y en el impacto publicitario. De acuerdo con la solicitud de información gubernamental con folio 191108826000117, el presupuesto directo destinado a una fracción de este programa alcanzó la alarmante cifra de $12,743,946.00 pesos.
Este millonario presupuesto público fue gestionado y erogado principalmente para la adquisición e instalación física de los módulos. No obstante, al contrastar esta inversión con el uso real documentado en los registros del propio estado, queda en evidencia un desastroso desinterés por el impacto social real de la política pública.
Secretaría de Salud de Nuevo León pagó 250 mil pesos por cada cabina ineficiente
El epicentro financiero y de ejecución de esta cuestionada estrategia recae sobre los hombros de la Secretaría de Salud de Nuevo León. De acuerdo con el reporte oficial entregado por la dependencia, esta fue la responsable directa de la instalación y vigilancia de 51 de las 133 cabinas que actualmente componen la red.
El dato que estremece las finanzas públicas es el costo unitario de estas estructuras de plástico y tablaroca: la Secretaría de Salud de Nuevo León pagó una media de 249 mil 881 pesos por cada cabina ineficiente.
¿Qué recibió el estado a cambio de un cuarto de millón de pesos por módulo? Estructuras prefabricadas que, según los propios reportes de inspección de la secretaría, hoy operan sin los requerimientos mínimos de higiene y funcionalidad del programa:
- Cabinas que carecen de tomas de corriente eléctrica funcionales.
- Módulos donde los dispensadores de agua, jabón y gel antibacterial se encuentran secos.
- Falta de ventilación adecuada en zonas donde las temperaturas superan fácilmente los 40 grados.
- Carencia de personal designado para atender y dar acceso a las usuarias que requieren el servicio.
Esta falta de supervisión convierte la adquisición de los módulos en un claro ejemplo de despilfarro de dinero en lactarios de Nuevo León, donde se priorizó la compra apresurada y la colocación de estructuras antes de garantizar su viabilidad operativa.
El millonario costo por cada usuaria atendida en los lactarios de Samuel García
Cuando los programas públicos se miden bajo la lupa de la rentabilidad social, el programa “Alimentar con Amor” reprueba con una de las peores calificaciones de las que se tenga registro en el estado. El cálculo del costo por persona de las salas de lactancia de Mariana y el gobernador expone el colosal fracaso administrativo.
Con base en la respuesta de transparencia, desde el arranque del programa en julio de 2023 hasta mediados de 2026, las 51 cabinas a cargo directo de la Secretaría de Salud reportaron una afluencia acumulada de apenas 2 mil 278 usuarias.
Si dividimos los $12.7 millones de pesos invertidos directamente por la dependencia entre el número total de mujeres atendidas, encontramos que el Gobierno de Nuevo León invirtió la exorbitante cantidad de $5,595 pesos por cada usuaria atendida.
Para poner esto en perspectiva, con el dinero destinado a atender a una sola mujer en estos módulos inservibles, el estado pudo haber financiado tratamientos médicos completos, canastas básicas de alimentación o apoyos económicos directos a decenas de madres vulnerables de la periferia del área metropolitana. En total, la red estatal completa de 133 lactarios promedia apenas menos de cinco usos diarios en toda la entidad, un dato demoledor para un proyecto que fue publicitado como una “revolución social”.
Metrorrey y Fuerza Civil ocultan el presupuesto real de sus lactarios
Si los 13 millones de pesos ya representan un escándalo financiero, la realidad es que el boquete presupuestal podría ser significativamente mayor. La investigación por transparencia revela que instituciones públicas como Metrorrey y Fuerza Civil ocultan el presupuesto real de sus lactarios.
La Secretaría de Salud estatal únicamente reportó las finanzas correspondientes a las 51 cabinas bajo su tutela. Sin embargo, el resto de las 133 cabinas instaladas están bajo la responsabilidad de otros entes que han optado por el silencio y la opacidad presupuestal:
| Dependencia responsable | Número de Cabinas | Estado de la Información Presupuestal |
| Metrorrey | 24 | Oculta / No desglosada |
| Gobiernos Municipales | 14 | Oculta / No desglosada |
| Secretaría de Turismo | 8 | Oculta / No desglosada |
| Secretaría de Igualdad e Inclusión | 6 | Oculta / No desglosada |
| Aeropuerto de Monterrey | 5 | Oculta / No desglosada |
| Agua y Drenaje de Monterrey | 4 | Oculta / No desglosada |
| Parque Fundidora | 3 | Oculta / No desglosada |
| Fuerza Civil | 1 | Oculta / No desglosada |
| Hospital Universitario | 1 | Oculta / No desglosada |
A esta lista se suman 14 módulos instalados en empresas privadas. Al no transparentarse el dinero que cada una de estas dependencias públicas desvió de su presupuesto operativo para sumarse al capricho publicitario de la administración estatal, el costo real del programa es una incógnita que el gobierno se niega a esclarecer.
Dinero tirado a la basura en proyectos que solo sirvieron para promoción
Para entender este fenómeno es inevitable cuestionar: ¿cuánto gasta el gobierno de Nuevo León en publicidad? El actual gobierno ha destacado a nivel nacional por sus millonarios contratos de pauta digital y manejo de imagen, superando constantemente los presupuestos destinados a rubros tan críticos como la seguridad o el abasto de agua potable.
Bajo este modelo de “gobierno-influencer”, los proyectos públicos ya no se diseñan para durar ni para servir; se diseñan para ser fotografiados. El programa de lactarios es la viva estampa de esta alarmante tendencia: dinero tirado a la basura en proyectos que solo sirvieron para presumir en redes sociales.
Las cabinas de lactancia de Nuevo León son el reflejo de una administración estatal que prefiere inaugurar obras vacías que mantenerlas funcionando. El “nuevo” Nuevo León nos ha costado muy caro a los ciudadanos, y mientras las cifras del presupuesto se escurren en proyectos cosméticos y de nula utilidad social, las madres del estado siguen batallando en la vida real para sacar adelante a sus familias, lejos de la comodidad de un filtro de Instagram.
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