Las expropiaciones de Samuel relacionadas con la obra del Metro han vuelto a generar discusión pública en Nuevo León. Aunque el proyecto de movilidad se planteó como una intervención sobre vialidades existentes, la línea 6 del metro ya acumula varios predios asegurados por el Estado, con efectos directos en zonas comerciales y urbanas.
Decisiones Que Cambian El Entorno Urbano
En distintos puntos del área metropolitana, comerciantes y propietarios han comenzado a enfrentar las consecuencias del avance de la obra. Las expropiaciones autorizadas para la línea 6 del metro han obligado al desalojo de inmuebles ubicados en corredores de alta actividad económica.
Estos movimientos no ocurren de forma aislada. Se suman a un contexto de obras prolongadas, cierres viales constantes y afectaciones al flujo cotidiano de la ciudad. Para muchos negocios, el impacto no solo es físico, sino financiero.
La percepción entre vecinos y comerciantes es que el costo inmediato del proyecto recae en quienes desarrollan su actividad en las zonas intervenidas, mientras los beneficios de la infraestructura se mantienen en el largo plazo.

Los Predios Asegurados Para La Línea 6
El Estado confirmó recientemente la incorporación de dos nuevos terrenos al proyecto. Estos predios serán utilizados para habilitar accesos a la estación Churubusco, ubicada en el cruce de Miguel Alemán y Churubusco.
Con esta acción, la línea 6 del metro alcanza un total de seis expropiaciones formalizadas desde diciembre. La superficie afectada por las dos más recientes asciende a mil 276 metros cuadrados, de acuerdo con la publicación oficial.
La resolución fue difundida mediante una edición especial del Periódico Oficial del Estado, lo que dio sustento legal inmediato al procedimiento y permitió la toma de posesión de los inmuebles.
El Marco Legal Detrás De Las Expropiaciones De Samuel
Las expropiaciones de Samuel se respaldan en la declaratoria de utilidad pública emitida para las Líneas 4 y 6 del sistema Metro. Bajo esta figura, el Estado puede disponer de propiedades privadas cuando se consideran necesarias para proyectos prioritarios.
El acuerdo establece que estas obras responden a una necesidad urgente de infraestructura de transporte. En consecuencia, se amplía la capacidad de intervención estatal sobre terrenos, construcciones e instalaciones existentes.
En conjunto, la declaratoria de utilidad pública cubre más de 2.3 millones de metros cuadrados en Nuevo León, incluyendo áreas destinadas a talleres, estaciones y ampliaciones operativas del sistema.
Lo Que Se Afirmó Antes De Las Obras
El escenario actual contrasta con los mensajes difundidos en 2023. En ese año, autoridades estatales aseguraron que la construcción del Metro no implicaría expropiar predios privados.
Desde la Secretaría de Movilidad se explicó entonces que la declaratoria de utilidad pública era un trámite administrativo habitual y que los trabajos se realizarían sobre la vía pública. Incluso se habló de adquisiciones negociadas en caso de ser necesarias.
Esas declaraciones generaron certidumbre en sectores comerciales. Sin embargo, el avance del proyecto ha seguido una ruta distinta, lo que ha reactivado cuestionamientos sobre la planeación original.

Negocios En Medio Del Proyecto
Para los negocios ubicados en las zonas intervenidas, las expropiaciones representan una ruptura abrupta. La reubicación implica costos adicionales, pérdida de clientela y, en algunos casos, el cierre definitivo de operaciones.
Estos efectos se suman a otros factores que ya presionaban la actividad económica local, como la reducción de accesos, el ruido constante de obra y la disminución del flujo vehicular y peatonal.
Aunque el proyecto busca mejorar la movilidad regional, el impacto inmediato se concentra en áreas específicas, lo que ha alimentado una percepción de desequilibrio en los costos del desarrollo urbano.
🚧 Al caos del metro de Samuel se le añaden los cierres forzados de negocios. El góber expropió 2 predios más con la excusa de la Línea 6, llegando a 6 en total.
— Regio Política (@RegioPolitica) January 23, 2026
¡Los desalojos continúan aunque el proyecto sigue sin terminarse!
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Un Proyecto Que Sigue Generando Debate
La línea 6 del metro avanza en Nuevo León entre decisiones técnicas, legales y políticas. Las expropiaciones de Samuel se han convertido en uno de los ejes más visibles de la discusión pública en torno al proyecto.
Mientras el Estado defiende la necesidad de la obra, comerciantes y vecinos exigen mayor claridad y congruencia entre lo prometido y lo ejecutado. El debate no se limita a la legalidad, sino a la forma en que se gestionan las afectaciones.
Con el proyecto aún en desarrollo, las expropiaciones seguirán siendo un punto de referencia para evaluar el impacto real de una de las obras de movilidad más ambiciosas del estado.
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