Las dádivas de Samuel volvieron al centro de la conversación pública luego de que el gobierno estatal continuara el reparto de apoyos económicos mediante tarjetas naranjas, aun cuando el Presupuesto 2026 no ha sido aprobado. La entrega se realizó en la Colonia Independencia y estuvo encabezada por Samuel García, acompañado de funcionarios y figuras de Movimiento Ciudadano. El episodio reavivó cuestionamientos sobre el uso político de programas sociales.
El acto se llevó a cabo en el Macrocentro comunitario y no contó con la presencia de medios de comunicación. Aun así, los mensajes difundidos desde el evento circularon rápidamente en redes sociales. En ellos, el gobernador vinculó la continuidad de los apoyos con la permanencia de su proyecto político más allá de 2027, año en que concluye su gestión.
Tarjetas Naranjas Sin Presupuesto Aprobado
A pesar de que el Presupuesto 2026 sigue sin aval del Congreso local, el Estado mantuvo el reparto masivo de tarjetas naranjas destinadas a mujeres. La entrega se realizó de manera directa en colonias populares, con la presencia de Mariana Rodríguez, el senador Luis Donaldo Colosio y la titular de Igualdad e Inclusión, Martha Herrera.
Durante el evento, Samuel García pidió a las beneficiarias “sacar la tarjeta personalizada” y aseguró que la idea es que el apoyo “se quede para siempre”. Sin embargo, condicionó ese escenario a que no regrese la llamada “vieja política”. Estas declaraciones generaron críticas por vincular un programa social con preferencias electorales.
La falta de un presupuesto aprobado ha sido uno de los puntos más señalados. Para diversos sectores, continuar con las dádivas de Samuel sin un marco financiero claro incrementa la opacidad. Además, la ausencia de información oficial sobre el estatus real de los apoyos alimentó la percepción de improvisación.

Reparto Sin Presupuesto Y Sin Transparencia
El martes pasado, el gobierno estatal realizó un nuevo evento de entrega masiva de tarjetas de apoyo económico a mujeres, pese a que el Presupuesto 2026 aún no ha sido aprobado. El acto se llevó a cabo en la Colonia Independencia y no contó con la presencia de medios de comunicación.
Durante la jornada, se repartieron cientos de tarjetas como parte de programas sociales que, según señalamientos públicos, no están contemplados dentro de la reconducción presupuestal vigente. Esto encendió alertas sobre la legalidad y la procedencia de los recursos utilizados.
La ausencia de información oficial detallada sobre los montos asignados y las partidas específicas alimentó la percepción de opacidad. Para diversos sectores, el problema no es solo el apoyo social, sino el momento y la forma en que se ejecuta el gasto.
Cuestionan Prioridades Del Gasto Público
El reparto de tarjetas naranjas se dio mientras otros rubros considerados prioritarios, como movilidad, seguridad y obras públicas, enfrentan limitaciones presupuestales. Esta contradicción reforzó la crítica de que el gobierno estaría privilegiando programas con alto impacto político sobre servicios básicos.
El señalamiento central apunta a que, sin un presupuesto aprobado, cualquier ajuste o transferencia de recursos debería ser excepcional y plenamente justificada. Sin embargo, en este caso, el gasto continuó sin que se aclarara bajo qué criterios se autorizó.
Para analistas, el uso de recursos en este escenario genera un precedente delicado. La reconducción presupuestal busca mantener la operación básica del estado, no expandir programas ni lanzar nuevas estrategias de gasto con alto contenido político.
Promesas De Aumento Y Falta De Claridad
Desde octubre pasado, la Secretaría de Igualdad e Inclusión anunció que el apoyo mensual para mujeres jefas de familia y cuidadoras aumentaría de 800 a 2 mil pesos. Además, se informó que el padrón de beneficiarias crecería de aproximadamente 17 mil a 160 mil mujeres en todo el estado.
El plan oficial señalaba que las mujeres ya registradas recibirían el incremento a partir de noviembre. En tanto, los nuevos registros comenzarían a percibirlo entre diciembre y enero. Sin embargo, hasta ahora no se ha detallado cuántas beneficiarias reciben efectivamente el monto actualizado.
Durante la jornada más reciente de entrega, la dependencia no proporcionó cifras claras ni un reporte del avance real del programa. Esta falta de información contrasta con la magnitud de las promesas realizadas y mantiene abiertas las dudas sobre la viabilidad financiera de las dádivas de Samuel.

Uso Político De Programas Sociales
El episodio también reactivó el debate sobre el uso electoral de los programas sociales. Para algunos observadores, condicionar la continuidad de los apoyos a la permanencia de un proyecto político cruza una línea delicada. La frase “para siempre”, repetida durante el evento, fue interpretada como un mensaje con carga electoral.
En redes sociales, el tema provocó reacciones divididas. Mientras algunas personas defendieron la entrega de apoyos como una ayuda necesaria, otras cuestionaron el origen de los recursos y el momento político en que se realizan. La combinación de tarjetas naranjas, discursos y ausencia de presupuesto reforzó las críticas.
El caso se suma a una serie de señalamientos previos sobre la estrategia social del gobierno estatal. En un contexto de confrontación con el Congreso y de incertidumbre financiera, las dádivas de Samuel se mantienen como uno de los ejes más polémicos de su administración.
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